Cuando hay una misma obra, en dos teatros distintos

Dos obras de teatro distintas y una misma historia: la que escribió el dramaturgo español Federico García Lorca antes de que lo fusilaran al inicio de la Guerra Civil Española, el 18 de agosto de 1936. Es La casa de Bernarda Alba. Un clásico.

Solo que son puestas en escena de grupos diferentes, y por eso lo de distintas: una la hace el Pequeño Teatro y la otra Elemental Teatro.

Las piezas se presentan por estos días en Medellín, tan al mismo tiempo que por eso aunque Omaira Rodríguez, actriz de la primera agrupación quisiera ver la segunda, no puede: es a la misma hora, los mismos días. Quisiera ir a mirar, porque hay algo seguro, dice: la estética no es igual. Nada. La de ellos es la clásica, la de Elemental es más moderna. Y eso es lo interesante: encontrarse dos miradas en escena de un autor y una obra, es decir, las posibilidades de interpretación, de análisis, de montaje. Las formas de contar.

No es la única vez, por supuesto, que se ve La Casa de Bernarda Alba en la ciudad. La presentó en 2009 Danza Concierto, bajo la dirección de Peter Palacio, en una versión de danza contemporánea.

Así que si quiere refugiarse en García Lorca esta vez, es decir con el poeta sobre quien el también escritor Jorge Guillén dijo que “cuando estaba Federico no hacía ni frío ni calor, hacía Federico”, móntese al teatro y no solo una vez, Son dos.

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