En Boyacá se realizó la mayor entrega de maquinaria agrícola de su historia

“Le enviamos un mensaje a Colombia: El futuro está en el campo y los campesinos deben ser tratados con dignidad”, Carlos Amaya.

Cerca de 1.500 campesinos fueron testigos del encendido de motores de 78 tractores que, luego de ser entregados por el gobernador Carlos Amaya a cada una de las delegaciones de los municipios, se alinearon para formar una caravana de más de 1.5 kilómetros de largo que bajó del Alto de Soracá, tomó la Avenida Oriental de Tunja y desembocó en el Batallón Simón Bolívar, desde donde, cada máquina, tomó rumbo a las provincias del departamento a iniciar sus labores.

El hecho es trascendental en la historia del campo boyacense, toda vez que es la mayor entrega de maquinaria agrícola realizada en el departamento, y se lleva a cabo en vísperas del Bicentenario, fecha especial para darle un impulso a la ruralidad.

La estrategia, que tuvo una inversión de más de 20 mil millones de pesos, se denominó ‘Aremos Futuro’, en referencia a que, en el trabajo de la tierra, en la agricultura, está el futuro de Boyacá, y que el bienestar y la riqueza del departamento debe partir de su vocación agrícola.
Son más de 40 mil habitantes del sector rural que se verán beneficiados con los bancos de maquinaria que, además de los tractores marca ‘Massey Ferguson’ de 107 caballos de fuerza modelo 2018, cuentan con 624 implementos (arados de cincel, vagones forrajeros, gradas rotativas, entre otros), a lo que se suma el acompañamiento técnico.

“El abandono del gobierno sobre los campesinos lo demuestra que el arado en muchas regiones se hace como se hacía hace 5 mil años”, recordó el gobernador Amaya, al tiempo que llamó la atención del Gobierno nacional por inversiones: “El campo no necesita discursos sino presupuesto, no necesita echar carreta sino trabajar y dar resultados. Necesita atención del Gobierno nacional e inversiones. Los campesinos, más que una palmadita en la espada, necesitan tractores, implementos, apoyo, distritos de riego, mejorar las cadenas de comercialización; necesitan un gran empuje que permita salgan adelante”.

El mandatario regional se refirió a los beneficios de los bancos de maquinaria: “Pensemos en términos de productividad: Lo que normalmente se ara en cuatro días con bueyes, con un tractor se ara en cinco horas. Así que esta maquinaria reducirá tiempos de producción, costos y esfuerzos”.

Recordó que en el Paro Agrario, los campesinos de Soracá le pidieron que los acompañara a la marcha, y que por eso la entrega de la maquinaria hoy la hizo allí, como reconocimiento a quienes en su momento llamaron la atención de todo el país.

En lo que respecta a la caravana por Tunja, indicó que el objetivo es “enviar un mensaje para Colombia de que el futuro está en el campo, que las ciudades deben saber que debemos volver la mirada al campo, y que los campesinos deben ser tratados con dignidad, como lo merecen”.

Amaya reseñó las cifras del Dañe, que demuestran que el departamento logró reducir, en dos años, un 6.7 % la pobreza. “Boyacá ha reducido la pobreza lejos del promedio nacional en estos dos años y ahora seguimos invirtiendo en este tipo de programas que ayudarán a seguir disminuyéndola en el campo boyacense. Podríamos pensar que sería rentable con 20 mil millones de pesos construir un edificio o pavimentar las vías de una gran ciudad que genera más impacto; pero lo que estamos diciendo es: Esto les va a llegar a 40 mil pequeños productores. Y la ONU, en especial la FAO (Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación), lo que ha dicho es que cuando se hacen inversiones importantes en productores de minifundios se disminuyen los índices de pobreza”.

La maquinaria logrará que las fincas aumenten su productividad en más de un 30 % y los costos de preparación del suelo se reduzcan en un 33 % por hectárea; mientras que los campesinos que utilizan bueyes o caballos para el arado y que tardaban hasta cinco días preparando el terreno, ahora lo podrán hacer en cuatro horas.

Además, la tecnología de los tractores genera el menor impacto en el suelo, garantizando la sostenibilidad ambiental.

Los municipios beneficiados son: Cómbita, Samacá, Soracá, Sotaquirá, Tuta, Berbeo, Campohermoso, Miraflores, Rondón, Zetaquira, Labranzagrande, Paya, Pisba, Ciénega, Nuevo colon, Turmequé, Úmbita, Villa de Leyva, Tinjacá, Sutamarchán, Ráquira, Almeida, La capilla, Guateque, Tenza, Chiquinquirá, Otanche, Saboyá, Chita, Socha, Belén, Duitama, Aquitania, Corrales, Firavitoba, Nobsa, Paipa, Santa Rosa de Viterbo, Tibasosa, Beteitiva, Paz de rio, Sogamoso, Topaga, Boavita, La uvita, Soata, Tipacoque, Cucaita, Motavita, Siachoque, Sora, Ventaquemada, Boyacá, Jenesano, Tibaná, Coper, Maripí, Muzo, Quípama, San Miguel de Sema, Arcabuco, Chitaraque, Gachantivá, Moniquirá, ,San José de Pare, Tota, Chiscas, El cocuy, Panqueba, Sativanorte, San Luis de Gaceno, Cubará, Tasco, Socotá, Covarachía, Güicán, Sáchica y San Eduardo.

Oficina de Comunicaciones y Protocolo.

Gobernación de Boyacá.

 

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